Para obtener nuestras certificaciones orgánicas fue necesario cumplir con un riguroso proceso de conversión de tres años. Durante este periodo dejamos de utilizar productos químicos prohibidos y nos sometimos a constantes análisis de suelo y de hojas para verificar el cumplimiento de los estándares establecidos.
Al concluir satisfactoriamente esta etapa, obtuvimos las certificaciones que avalan que nuestro café se cultiva bajo prácticas orgánicas y está libre de los químicos prohibidos por estos estándares. Además, nos enorgullece ser la única finca de nuestro estado que cuenta con la certificación de Café Orgánico.